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Salsa arrabiata: dale un toque picante a tu pasta☝

18 mayo, 2020
La salsa arrabiata es muy sabrosa y le da un toque picante a la pasta delicioso

La salsa arrabiata es una de las salsas para pasta más interesantes que podemos preparar. Tiene un toque distintivo con ese picante que, para los que amen ese sabor, encontrarán en la arrabiata su salsa favorita. Además que su base es una salsa de tomate, que eso gusta a todo el mundo, es interesante saber escoger un buen queso que acompañe este sabor tan rico. ¡Vamos allá!

Cómo hacer salsa arrabiata paso a paso

La salsa arrabiata tiene su origen en el sur de Italia, en la región de Campagnia. También está muy extendida por Roma y la región del Lazio, es común encontrar este tipo de salsa. Su nombre significa, traducido al español, algo similar a enrabiado o colérico, ya que su distintivo sabor picante nos genera esa sensación en el paladar. Se suele acompañar de los tradicionales penne italianos o macarrones, y hacen de este plato una maravilla gastronómica digna de nuestras cocinas. Su origen se debe a las clases humildes, que necesitaban de ingredientes que tenían en la despensa y, como veréis a continuación, no son para nada caros y pueden estar en cualquier despensa.

Ingredientes para la salsa arrabiata

  • 3-4 dientes de ajo
  • Albahaca fresca (6 o 7 hojas grandes)
  • 6 guindillas enteras (5 g.)
  • Aceite de oliva extra virgen (5 cucharadas)
  • 2 latas de tomate entero pelado o triturado
  • 1 cucharadita tomillo, orégano y perejil para aromatizar.
  • Sal y pimienta negra  molida (al gusto)
  • 3 cucharadas grandes de queso Pecorino Romano o Parmesano recién rallado

Elaborar pasta con salsa arrabiata

Esta es la salsa para receta de pasta italiana que más éxito tiene en los amantes del picante. Sin duda tiene un sabor muy intenso, y es un toque diferente del resto de salsas. Personalmente no soy amante del picante, pero sí que la salsa arrabiata es un placer culpable que, reconozco, tolero bastante. Los pasos para elaborar esta salsa son muy simples, pero no por ello deja de estar deliciosa. En muchas ocasiones, menos es más.

  1. Abrimos la lata de tomates enteros pelados  o triturados (según lo que tengamos en casa), retirando en caso que tenga el exceso de agua que se haya formado.
  2. En una olla o cazuela, vertemos aceite de oliva virgen extra. A fuego medio, esperamos que se caliente.
  3. Mientras el aceite se calienta, pelaremos los dientes de ajo y los cortaremos a filetitos finos.
  4. Agregaremos a la olla los ajos y las guindillas. La receta tradicional usa peperoncinos, que son típicos de Italia. Si podéis haceros con ellos, siempre será mejor. Sino, las guindillas enteras cumplen bien su función. Os dejo más abajo una imagen por si queréis comprarlos por Amazon.
  5. Agregaremos el tomate triturado o entero, junto a los otros ingredientes. A fuego lento, dejaremos que todo reduzca durante 40 minutos. Si queréis acelerar el proceso, subid el fuego y removed para evitar que el tomate se queme y pegue a la olla. Personalmente no lo recomiendo, pero a veces la vida nos lleva a acelerar las cosas.
  6. Corregiremos la acidez del tomate con una pizca de azúcar. Añadiremos sal y pimienta molida al gusto. También será el momento de añadir las otras especias y la albahaca picada.
  7. Removemos bien los ingredientes, y si es necesario, corregimos y añadimos sal.
  8. Es momento de remover todo unos minutos, y lo apartamos del fuego
  9. Ahora será el momento de preparar nuestra pasta. Recordad que es mejor que la salsa espere a la pasta que no al revés, ya que si la pasta se pasa, toda la receta se estropea.
  10.  Una vez mezclamos la pasta y la salsa arrabiata, agregaremos el queso rallado.  Un buen pecorino o parmesano rallado a mano dará el toque de excelencia a esta receta maravillosa.